BREVÍSIMA HISTORIA DEL PASTEL DE MORROCOY.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra.
1
El mandato de no comer carne roja durante la Semana
Santa no aparece en la Biblia. Sin embargo, la Iglesia primitiva introdujo esta
práctica, por razones no conocidas con
certeza. Hay varias teorías: recuerda el ayuno de Cristo en el desierto, es una manera de obtener fuerza de voluntad
(el cristianismo y el estoicismo coinciden en muchos puntos de sus respectivas
filosofías). Otra tesis: la carne roja simboliza el cuerpo de Cristo
crucificado, por eso debemos abstenernos de consumirla.
2
El pescado fue permitido comerlo en Semana Santa
porque su carne no es roja, y al sacrificarlo no brota sangre.
Varios apóstoles eran pescadores (Pedro, Andrés, Jacobo
y Juan).
Entre los
primeros cristianos, el pez era el símbolo usado para identificarse secretamente. Un acrónimo griego resume toda
la misión de Jesús: Ichthys-pez: Jesucristo, hijo de Dios, Salvador.
Cristo usó una metáfora para llamar a sus apóstoles:
Pescadores de hombres. Carl Jung dice que el bautizo con agua, nos recuerda al pez como insignia del cristianismo: el agua
purifica porque de ella proceden los peces.
3
La leyenda dice que uno de esos sacerdotes de Tierra
Firme, lanzó un morrocoy a un estanque para demostrar que sabe nadar como un
pez. Concluyó que el morrocoy es eso: un pez, y si es pez, entonces se puede
comer en Semana Santa. Con esta experimento, irrefutablemente científico,
apareció en las mesas de nuestros ancestros el pastel de Morrocoy.
4
Se repetía el milagro: Si Cristo convirtió el agua en
vino, recurriendo a sus poderes divinos; algunos de sus seguidores, a miles de
kilómetros de Caná de Galilea, convirtieron la carne roja en carne blanca,
recurriendo a los recursos que otorga la
viveza criolla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario