80
AÑOS DE LA VICTORIA DEL EJÉRCITO ROJO SOBRE LAS HUESTES DE HITLER.
LA
FAMILIA MALASPINA Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra.
1
Pareciera
un despropósito establecer una relación entre la familia Malaspina y la Segunda
Guerra Mundial. Pero no es así.
Las
primeras nociones sobre este conflicto las obtuve de nuestro padre, Alfonso
Malaspina. Papá me contaba que todas las tardes la gente se reunía en una
esquina para conocer las últimas noticias provenientes del frente de guerra.
Alguien sacaba un radio y todos escuchaban muy atentos. Existía el temor de que
Hitler venciera , y luego trasladara sus
acciones bélicas hacia América.
Venezuela sería uno de los primeros países en ser atacados porque suministraba
petróleo a los Aliados (Unión Soviética, Estados Unidos y Gran Bretaña).
Estas
reuniones informativas, que me contaba papá ,sucedían en Santa María de Ipire.
2
La
Segunda Guerra Mundial terminó el 9 de mayo de 1945; por lo tanto, se están
cumpliendo ochenta años de este triste hecho histórico. Cada año, en este día, los
rusos salen hasta la Plaza Roja y celebran. La gente porta los retratos de sus
familiares desaparecidos en esa guerra. Murieron 60 millones de personas, de los
cuales, la mitad eran de la Unión Soviética.
3
El
abuelo de Natalia se llamaba Estepán Piskunov .Cuando llegó la Segunda Guerra
Mundial a las fronteras de la Unión Soviética se convirtió en la Gran Guerra
Patria. Estepán se alistó en el Ejército Rojo para cumplir con su deber. Pero
murió en combate en la batalla de Smolenk en 1941. No llegaba a los treinta
años cuando ofrendó su vida por su patria.
4
Smolenk
está a 360 kilómetros de Moscú. La batalla es una de las más importantes de la
Segunda Guerra Mundial porque fue la primera derrota de los hitlerianos. Los
rusos le quitaron el invicto. En la batalla murieron 45 mil soldados soviéticos y 300 mil fueron hechos
prisioneros; pero los rusos detuvieron a los alemanes y evitaron que avanzaran hacia Moscú. Estepán
fue un digno soldado del Ejército Rojo.
5
Para
una de las celebraciones, nuestra familia decidió llevar un retrato de Estepán para el
desfile. Teníamos una fotografía desvaída. Solicité a un estudio que me la
restaurarán, y así si lo hicieron con mucha maestría. Este retrato fue a parar
desde San Juan de los Morros a Moscú, y portado, con mucho orgullo, por nuestra
nieta Valia, en la propia Plaza Roja.
6
El
sacrificio de Estepán ha quedado como un recuerdo familiar imborrable y motivo
para el orgullo eterno de Natalia, Katia, María, Natalí, Nico, Valia y Sebastián.
Ellos
siempre encontrarán en su hazaña la
inspiración suficiente para enfrentar los momentos difíciles de la existencia,
y seguir adelante con solo recordar que por sus venas corre la sangre de un
honorable y valiente hombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario