CRONISTA OFICIAL DE LAS MERCEDES DEL LLANO.

CRONISTA OFICIAL DE LAS MERCEDES DEL LLANO.
LAS MERCEDES

sábado, 8 de febrero de 2020

JOSÉ SOLÓRZANO





RÉQUIEM PARA JOSÉ SOLÓRZANO, EL AMIGO CRONISTA QUE SE FUE.


Edgardo Malaspina
1
Con el profesor José Solórzano, cronista de Guayabal, compartimos muchos agradables momentos en las diferentes reuniones de la Asociación de Cronista de Venezuela y de Guárico. Era un gran contertulio, y daba gusto escuchar sus interesantes disertaciones sobre historia regional, anécdotas y relatos llenos de picardía y fino humor. Sabía escribir y contar muy bien.
2

En el 2009 estuvimos en Guayabal, invitados por el profesor Solórzano. Viajamos Argenis Ranuarez, el profesor Noel Lugo con su esposa, y yo. Se celebraba un aniversario más de la fundación de Guayabal (1796). Llegamos a las 6 de la tarde. Encontramos al pueblo cambiado para mejor. Lo buscamos. Estaba muy ocupado, dando los últimos toques para la celebración y organizando todo lo concerniente a su logística. Solórzano nos mostró el sitio donde estaba ubicada la casa natal del Dr. Julio De Armas.
3
En el liceo Carlos del Pozo se realizó el Primer Encuentro de Cronista en Guayabal. Luego de las ponencias nos fuimos a su casa. Jose Solórzano nos recibió con las manos abiertas. En su hogar nos hospedamos , y bajo un cotoperiz, con Oldman Botello, conversamos con una botella de güisqui. Hablamos de lo que hablan siempre los cronistas , hasta llegar al tema de Arévalo Cedeño. Después de charlar un largo rato, nos marchamos a dormir. Al amanecer José nos saludó efusivamente entre tazas de café. Lo mismo hizo con sus vecinos. Es un rito mañanero, nos dijo.
4
Ciertos instantes intrascendentes de nuestras vidas cobran fuerza en nuestra memoria ante la partida de un amigo, tal vez para que el olvido, la verdadera muerte, no triunfe.
¡Descansa en paz, estimado cronista!

FOTOGRAFÍAS
1.De izquierda a derecha: EM, José Solórzano, Caremen Sierra, Felipe Hernández y Félix Lugo. (El Sombrero)

2.En El Tocuyo. En la XLI Convención de Cronistas de Venezuela.



martes, 17 de diciembre de 2019

BOLÍVAR EN EL ACONTECER POLÍTICO DE RUSIA



BOLIVAR EN EL ACONTECER POLÍTICO DE RUSIA

 Edgardo Malaspina



1

La gesta anticolonial bolivariana tuvo gran resonancia en  Rusia donde se seguía minuciosamente las actividades de los patriotas y se comentaban, con mucha simpatía, las acciones bélicas de favorables resultados a los mismos. Los círculos progresistas de Moscú, en la primera mitad del siglo XIX, llegaron a profesar gran respeto por el Libertador y esta solidaridad, en algunas mentes preclaras, se hizo incondicional; traspasando el umbral del verbo para descollar en la propia acción: Impregnados en un romanticismo fraternal cruzaron los mares algunos voluntarios rusos para engrosar las filas del primer ejército internacional libertador que conocen los anales de la historia. Bajo las órdenes de Bolívar combatieron y se cubrieron de gloria, entre otros, los rusos Ivan Minuta e Ivan Millar, y cuyos nombres están inscritos en el monumento de Los Próceres en Caracas.

2

El 14 de diciembre de 1825, en San Petersburgo, coronaban al zar Nicolás I. La coronación bajo las tinieblas del inclemente invierno, terminó en una sublevación: los más progresistas militares rusos intentaron derrocar al régimen autocrático para tratar de implantar un sistema democrático. Ellos pasaron a la historia como los decembristas. La rebelión fue sofocada sangrientamente y sus líderes ahorcados o encarcelados en   Siberia. Se sabe con certeza que los decembristas  tuvieron en Bolívar una de sus fuentes de inspiración; y además los sucesos de 1825 suscitaron en el Libertador  un gran interés: se tambaleó uno de los bastiones de la Santa Alianza, enemiga de la libertad en América. Los historiadores soviéticos afirmaban que la afinidad de ideas entre Bolívar y el decembrista Pavel Pastel significa más que una simple coincidencia.

3

Unos meses después del frustrado golpe de San Petersburgo a las mazmorras siberianas llegaba una carta dirigida a los decembristas: “llegará el tiempo deseado caerán vuestras pesadas cadenas…” El autor de la carta era Alexander Pushkin, el más ilustre de los poetas rusos, y el prologómeno de la misma constituía su inmortal poema A Siberia, dedicado a los decembristas. Pushkin, antizarista y de ideas libérrimas para su tiempo, era un gran admirador de Bolívar; esto se puede constatar al leer su exquisita novela-poema Eugueni Oneguin: se refiere al personaje principal que solía usar elegantemente “el sombrero a la Bolívar”.  En la Europa, de aquellos tiempos, se puso de moda llevar el sombrero como lo usaba Bolívar.
4
En 1826 la progresista revista rusa Moskovski Telegraf publicó un articulo sobre Bolívar: “Habría que escribir muchos tomos para dar cuenta de los afanes y las campañas de Bolívar destinados a avivar y mantener el valor de los americanos…” Así empezaba el artículo, seguidamente enumeraba las proezas del Libertador y terminaba con una pregunta: ¿Se necesita acaso otros portentos para merecer el nombre de héroe?
5

En 1829 esta misma revista se refirió  a Bolívar y publicó su retrato. Este raro ejemplar litográfico del Libertador tiene la curiosa peculiaridad de que no se parece a los otros, considerados clásicos y a los cuales estamos acostumbrados: sus rasgos se asemejan mas a los de “un sencillo Vania Ruso” (la fisionomía típica rusa por excelencia) que a los de un mantuano caraqueño. Las razones de tal imprecisión son obvias y huelgan.


6

Al celebrarse el 200 aniversario del natalicio del Libertador en 1983, la Academia de la Historia de la URSS editó varios trabajos sobre Bolívar, entre los que se destacan los de Gusey y Lavrestki. Por primera vez se imprimió en la  URSS un sello con la efigie del Libertador.
7
En 1974 Leonid Brezhnev, a la sazón máximo líder de la URSS, en un mitin celebrado en La Habana decía emocionadamente: “la lucha de los pueblos latinoamericanos por la libertad ya cuenta con una historia de más de un siglo. El siglo diecinueve dio inmortalidad a los nombres de los  héroes de esa lucha como Simón Bolívar…”.

IMÁGENES
  1. Sello  con motivo de doscientos años del nacimiento de Bolívar, emitido en Rusia en 1983.
  2. Retrato de Bolívar publicado  en Moscú en 1829.







lunes, 14 de octubre de 2019

EZEQUIEL ZAMORA


EZEQUIEL ZAMORA




Edgardo Malaspina
1
En mi biblioteca tengo varios libros sobre Zamora: “Ezequiel Zamora. Un capítulo de la Historia Nacional”, de Federico Brito Figueroa y que compré en el puente de Las Fuerzas Armadas en Caracas. Uno de la Batalla de Santa Inés que me regaló Oldman Botello, el autor; el de José León Tapia  (A la espera del amanecer), obsequio de Argenis Ranuarez; el de Manuel Donis Ríos (de la Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional) y el que me obsequió el doctor Adolfo Rodríguez, ganador de varios premios y publicado por la Academia Nacional de la Historia.
2
“La llamada del fuego, vida, pasión y mito de Ezequiel Zamora” del doctor Adolfo Rodríguez abarca todos los extremos, tanto políticos como personales, sobre el héroe de la Guerra Federal; y algo queda muy claro, luego de su lectura: Zamora, por su ideales y actuaciones, pertenece más al bando de la oposición que al del gobierno.
3
Rodríguez dice que para las elecciones de 1846 Zamora acosó a los electores  exigiéndoles el voto, alojó a alguno y le dio de comer  hasta la hora de votar.  Eso ahora se llama propaganda electoral, logística, etc. Los votos de Zamora fueron anulados y se le aplicó una inhabilitación por cuatro años de acuerdo a la Constitución vigente para la época.
Pero más adelante Rodríguez explica que quienes delatan a Ezequiel son “trece individuos, algunos enemistados con Zamora”; y entre los testigos en el juicio están “cuatro presuntos ladrones”. En alguna parte uno ha visto esas vagas acusaciones de gente también vaga e impresentable como aquella del siglo XIX para anular la elección de los verdaderos triunfadores.
En aquella ocasión Zamora reaccionó contra la autoridad como consideró que correspondía: a c* limpio. Rodríguez  cita: “Abofeteó en el acto a dos o tres conjueces, lo que ocasionó su arresto”. Lo demás es historia conocida.
4
Zamora propugnaba la elección popular, el principio alternativo, la federación como régimen político (autonomía de las regiones para no ofuscar a la provincia; el actual gobierno es profundamente centralista).
Además le anularon su elección, lo inhabilitaron y lo arrestaron. ¿A quién se parece más?
5
Para apoderarse de la Figura de Ezequiel Zamora el gobierno recurrió a una máxima de Protágoras: “Sobre cualquier tema se pueden mantener con igual valor  dos tesis contrarias entre sí”.









VOLTAIRE Y LA HISTORIA



VOLTAIRE Y LA HISTORIA
(“Al ser incapaz de hacer que la gente sea más razonable, he preferido ser feliz lejos de ellos”.)

Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Para François-Marie Arouet (Voltaire:1694-1778), que acuñó el término “filosofía de la historia”, la historia se divide en : historia de las artes, historia natural (la investigación), historia de los acontecimientos ( la Ilíada, la Biblia) y la historia profana (de padres a hijos).
2
Voltaire era irónico en todos sus escritos. La ironía es una forma de ocultar las experiencias dramáticas. Voltaire ironiza sobre lo que no cree, pero también sobre lo que cree.
3
Las frases repetitivas de Voltaire son: las locuras del espíritu humano, la estupidez humana, el egoísmo, la injusticia y la ignorancia.
4
La naturaleza es instinto, confusión y desmesura. El hombre es malvado porque no está suficientemente lejos de la naturaleza.
5
El hombre se supera cuando pasa de  la pasión a la razón, de la ignorancia al saber, de la oscuridad a la luz, de la locura al buen sentido.
6
La razón se debe conquistar con esfuerzo. Esta conquista de la razón ,que se esconde y oculta de continuo,  es lo que constituye  precisamente  la historia del hombre.
7
El espíritu, la razón y la verdad pueden desaparecer  violentamente  barridos por las fuerzas elementales.
8
La verdad y la razón no pueden instalarse en el corazón de nadie. El corazón es la gran mentira, el lugar de la agitación y del cambio.
9
El espíritu se esconde ante la crueldad y la locura y se aloja entre los hombres de inteligencia que buscan la paz y no la guerra.
10
El engaño se evita con la frialdad de la razón y de la verdad, la parquedad y la poca ternura.
11
La historia humana se ha hecho con corazón, sentimiento, estupidez y egoísmo.
12
La historia hay que podarla de mitos, fábulas y leyendas.
13
La verdad de la historia es su espíritu; encontrarlo debajo de la apariencia de los hechos resonantes, de los personajes influyentes, del fragor de las guerras y de la astucia de los tratados, es encontrar lo que la historia es:  su verdad.
14
Hay que leer la historia con filosofía: leer el pasado a la luz de la razón y la crítica.
15
Ser hombre verdadero es para el intelectual tener el valor  tener el valor  de decir clara y distintamente lo que él cree ser verdad.
16
Voltaire ve la historia con un poco de ironía, un poco de esperanza y un poco de amargura.
17
La historia es la lucha contra la naturaleza y contra el principio del mal.
18
Leer la historia “en filósofo” es describir las costumbres de todos los pueblos y averiguar la razón de las supersticiones y fanatismos.
19
El fanático es un genio del mal, el aspecto oscuro de la historia, la parte desconocida y terrible de la naturaleza.
20
El objetivo final de la filosofía es la bondad.
La filosofía es una norma y forma de vida.
21
La verdad de la historia es la vida sencilla de los hombres que conocen perfectamente lo que los sabios ignoran, que conservan, en medio de un mundo corrompido, una bondad natural y una razón natural.
22
La salvación es desprendimiento del mal, absolución del error y rescate de toda fealdad y de toda miseria.
23
Hay tres clases de hombres: los que se resignan, los que se quejan y los que luchan.
24
“Al ser incapaz de hacer que la gente sea más razonable, he preferido ser feliz lejos de ellos”.

viernes, 11 de octubre de 2019

LA HISTORIA SEGÚN TOLSTOI


LA HISTORIA SEGÚN TOLSTOI EN “LA GUERRA Y LA PAZ”.
Edgardo Malaspina
1
La guerra y la paz  (1865-1869) de León Tolstoi es una novela sobre la vida de la alta sociedad rusa del siglo XIX, pero también es un tratado militar y un compendio de historia. Tolstoi expone en su obra sus puntos de vistas sobre los procesos históricos.
2
 El objeto de la historia lo constituye la vida de los pueblos y de la humanidad.
3
Hay historiadores  biógrafos, de memorias, de estados particulares, de civilizaciones  de ciertas épocas y hasta los universales.
4
Los historiadores antiguos describían la actividad de los individuos aislados (monarcas, capitanes, ministros, oradores, sabios, reformadores, filósofos y poetas) que gobernaban los pueblos, expresando por medio de ella  la de todos los hombres.
Para los antiguos historiadores la divinidad interviene en el curso de la historia y el objetivo de la humanidad es la grandeza del estado romano, español o francés; o la libertad y la igualdad de los pueblos:  “En una cierta civilización  de un pequeño rinconcito del universo llamado Europa”.
5
Pero la historia moderna no acepta la participación divina en el desarrollo de la historia. Los hombres hacen la historia con sus virtudes y defectos: “Por aquella época había en Francia un hombre genial, Napoleón. Vencía a todo el mundo por doquier, mataba a mucha gente, porque era un gran genio”.
6
La historia moderna  es semejante a un hombre sordo que contesta a unas preguntas  que nadie le ha hecho.
7
Los historiadores biógrafos consideran que la fuerza de la historia está en los héroes y los gobernantes.
8
Los historiadores universales creen  que la historia es el resultado de varias fuerzas  dirigidas de un modo diferente: Napoleón es el resultado de la Revolución, de las ideas de 1789; y el poder de Napoleón ahogó las ideas de la Revolución.
9
¿Cómo es posible que un libro “El contrato social”, por ejemplo fuese el promotor de que los franceses se mataran unos a otros?
10
La historia tiene tantas explicaciones como las tiene la marcha de una locomotora:  el campesino dice que la mueve el diablo, otro dice que anda porque la mueven las ruedas, y el tercero explica el movimiento por el humo.
11
La pregunta esencial de la historia es: ¿Qué es el poder?
El poder es la suma de las voluntades de las masas transmitidas por un acuerdo expreso o tácito sobre los gobernantes elegidos por aquellas.
Napoleón tenía el poder, y por eso los soldados cumplieron sus órdenes.
12
Tolstoi critica los reportes que se hacen luego de una batalla; y esto lo hace como artista, como historiador y también como militar: cada bando describe el combate desde su punto de vista; pero no sólo eso: en mismo bando hay divergencias en la manera cómo vieron los acontecimientos bélicos porque el furor de las acciones no permiten tener una imagen exacta de los hechos. En todo esto siempre hay una mentira, la cual  “obedece a la necesidad de describir  en algunas palabras la acción de millares de hombres situados en varios kilómetros de extensión, quienes se hallan en un estado de violenta excitación, bajo la influencia del miedo, de la vergüenza y de la muerte”.
Después de un combate el comandante del mismo les pide un reporte a sus jefes de tropas. Con estos reportes se redacta el informe oficial general, el cual resulta una gran mentira porque cada soldado recuerda su participación de manera distorsionada. Por otro lado, es imposible durante un combate ejecutar al pie de la letra las órdenes del general en jefe.
Tolstoi habla con fundamento: en su juventud fue a la guerra como militar en el Cáucaso, luego a Crimea, en el sitio de Sebastopol, donde se batió como capitán de Artillería y le fue encomendada la misión de redactar el informe final de la toma de la ciudad basándose en los más de veinte reportes que le entregaron.



domingo, 6 de octubre de 2019

HEGEL Y LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA




HEGEL Y LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA
(“La filosofía no es un consuelo .sino una purificación de lo real y un remedio para toda injusticia aparente”)

Edgardo Malaspina
1
Para Georg Hegel (1770-1831) nada muere definitivamente porque toda muerte es una negación que vuelve a ser negada.
Sólo una vida que ha triunfado de la muerte, que se ha enfrentado con ella, merece la pena de ser vivida.
2
La Idea es el desenvolvimiento de la divinidad. La Idea es Dios y proyecta la Naturaleza y el Espíritu.
3
La Idea crea conflictos para tener el gusto de resolverlos, tanto en la Naturaleza como en la Historia. La Idea se siente desolada por eso crea conflictos, los cuales resuelve y nuevamente crea. Eso es la dialéctica hegeliana.
4
La Idea crea conflictos para purificar el mundo. Ese es el motor de la Historia.
La historia termina con la realización de la idea de la libertad, que sólo existe como conciencia de la necesidad.
5
La Idea sale de su cordura, se encuentra con el mal e intenta vencerlo.     La bondad y la pureza del inocente son siempre menos valiosas que la bondad y la pureza del que ha conocido el mal.
6
Sólo el que ha conocido el mal y se ha vuelto loco, puede regresar a la plena cordura.
7
La Idea es todo, menos puritana, quiere experimentarlo todo, crearse toda suerte de conflictos, para alcanzar la plena verdad.
8
La Idea se contradice a sí misma: precisa de afirmaciones, negaciones y reafirmaciones.
9
La Idea sale de su casa y se convierte en Naturaleza y en Historia.
La Naturaleza es el ser perfectamente otro de la Idea.
10
La Idea sale de su hastío para entretenerse, divertirse.
11
Conquistar la libertad, replegarse sobre sí misma  para llegar a ser verdaderamente ella misma, sin enajenamientos  ni alteraciones, es la misión de la historia, cuyo protagonista es lo que surge de la Naturaleza en el instante en que hay en ella algo más que mera existencia vegetativa :  el Espíritu.
12
El Espíritu quiere elevarse de la Naturaleza. Libre no es quien hace lo que quiere, sino quien hace lo que debe para realizar su esencia.
13
La libertad de la historia no es azar o contingencia, sino cumplimiento inexorable del fin, conocimiento cabal de lo que el espíritu es verdaderamente una vez que se ha despendido de la Naturaleza.
14
La Naturaleza es la vesania de la Idea, la Historia empero no puede hacer locuras y exige disciplina.
15
La historia es el progreso en la conciencia (el espíritu) de la libertad. La historia es también locura del espíritu que se enfrenta a la cruda intemperie. La historia termina con la libertad definitiva del espíritu objetivo, convertido en espíritu absoluto.
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El Espíritu (sustancia de la historia) necesita de los seres y sus pasiones para realizarse.
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La historia surge cuando el espíritu abandona la existencia orgánica. Mientras hay ignorancia de la libertad (del bien y del mal) no hay historia, sino prehistoria.
18
La carrera del espíritu pasa por muchos pueblos, los cuales tienen diferentes grados de conciencia sobre él mismo.
Un pueblo existe auténticamente  sólo cuando lleva el Espíritu  en su entraña, cuando tiene algo que hacer en la Historia Universal.
19
Escribir la historia es hablar de la espiritualización del Espíritu, es decir: saber verdaderamente lo que ha acontecido.
20
La Historia se desarrolla en varias fases:
I.                 Fase  infantil o de los pueblos orientales. El espíritu está muy vinculado a la naturaleza. Los hombres no son libres y dependen de un déspota, el cual es el único hombre libre.
II.               Fase de la juventud. El espíritu reflexiona sobre sí mismo: se corresponde con el mundo griego y el mundo romano.
III.             La fase de la madurez: mundo cristiano, Occidental, germánico, imperio Bizantino, Edad Media, Renacimiento, expansión del mahometismo, Reforma, Revolución Francesa. América es una naturaleza, una pasión en busca de una razón a la cual servir.

Fuentes consultadas:
Ferreter José. Cuatro visones de la historia.
Hegel Georg. Introducción a la historia de la filosofía.

miércoles, 2 de octubre de 2019

HUMBOLDT EN LAS MERCEDES

HUMBOLDT EN LAS MERCEDES


Dedicado a Don Edgardo Malaspina, su cronista



Nada extraño que en Las Mercedes del Llano hubiera una tradición referida a presunto paso de Humboldt por la zona cuando recorría tierras del actual Estado Guárico. No hizo tal trayectoria. Pero hubo en los cincuenta una escuela con el nombre de un venezolano a quien el sabio le concede fama universal: Don Carlos del Pozo y Sucre, que hacía en Calabozo experimentos de física y electricidad. Estudié allí. La asociación con el pueblo no podía ser más notoria. La comentaron quizá compañeros acuciosos como mi hermano Alirio, Mayorguita o Eddy Ramírez; maestros preparados que les gustaba enseñar, como Anita Tovar, Víctor Vera Morales, Carmen Navarro, Corere Chacín, etc. O los hermanos Ledezma (Celestino y Rómulo) que de todo sabían. Un rumor fascinante, que nos puso a imaginar al explorador lejano merodeando por los farallones, una falla geográfica que nos atraía al sur del poblado. La suposición derivada, parcialmente quizá, de la obra “Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Mundo”, donde el viajero menciona el hato Nuestra Señora de Belén de Mata Linda. Uno de los cinco fundos con más reses entonces. No anduvo por allí y el dato pudo dárselo el dueño Tomás Paz del Castillo, Juez de Llano ese 1800 en que el alemán se enrumbaba desde el norte, por Calabozo y Apure, hacia el Orinoco.



Adolfo Rodríguez