CRONISTA OFICIAL DE LAS MERCEDES DEL LLANO.

CRONISTA OFICIAL DE LAS MERCEDES DEL LLANO.
LAS MERCEDES

lunes, 28 de marzo de 2022

LA HISTORIA SEGÚN ZYGMUNT BAUMAN EN MODERNIDAD LÍQUIDA (1999)

 

LA HISTORIA SEGÚN ZYGMUNT BAUMAN EN MODERNIDAD LÍQUIDA (1999)

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra


 

Zygmunt Bauman acuñó el término “Modernidad líquida” para referirse a la situación inestable, caótica y cambiante del mundo actual, a diferencia del mundo sólido en el que vivieron nuestros ancestros. Eso se debe a que las expresas modernas necesitan de trabadores a destajo o los mismos trabajadores no quieren permanecer en una misma institución laboral. La tecnología nos obliga a cambiar de celulares, televisores y otros aparatos de cualquier uso. Todo esto configura un consumo desmedido de bienes y servicios. Se compra ropa no por necesidad sino por modas .Las compras compulsivas para desestresarse son un rito de exorcismo. La migración obliga a cambios de patrones culturales e influye sobre las economías. La identidad es cambiante: se cambia de religión, de partido político y también de sexos . La familia es inestable porque el divorció se ha hecho más fácil. Las amistades son frágiles y superficiales como las de Facebook. El amor es una quimera como los establecidos por internet.  Las cartas que tardaban días en llegar a su destino fueron sustituidas por mensajes de medios digitales. Cuidar la salud es una acción sólida. Practicar fitness es una actividad liquida que persiguen mejorar el aspecto físico.

1

La modernidad empieza cuando el espacio y el tiempo se separan de la practica Vital y entre sí El tiempo adquiere historia cuando la velocidad de movimiento a través del espacio (a diferencia del espacio eminentemente inflexible, que no puede ser ampliado ni reducido) se convierte en una cuestión de ingenio, imaginación y recursos humanos.

La posmodernidad es modernidad tardía.

2

En la Edad Media el mundo era teocéntrico. Con la modernidad es antropocéntrico: el hombre se hace responsable de sus actos y excluye a Dios. Se desmitificó lo sagrado. Con la modernidad hay cambios en la religión, la familia y las clases sociales.

3

 

Hay un capitalismo pesado o sólido como el reflejado en las fábricas con muchos obreros ; y hay otro liviano como el que se desarrolla en el mundo digital.

4

Vivimos en la sociedad de lo desechable y la obsolescencia programada:  se compra un producto, se usa, se bota y se vuelve a comprar porque la vida útil de la mercancía ha sido programada.

5

La modernidad es el tiempo en el que el tiempo tiene historia. El tiempo se ha reducido: un viaje de varios días a caballo, a pie o en carro se encoge cuando viajamos en un tren a 300 km por hora o en un avión. Predomina la instantaneidad: no se hacen proyectos a largo plazo, sino para el momento actual, un acontecimiento en cualquier lugar del planeta se convierte en una noticia de manera instantáneo en todas partes.

6

El historiador , como el poeta, revela en situaciones siempre nuevas ,posibilidades humanas que antes estaban ocultas.

7

La historia es un eterno proceso de creación humana.

8

El dilema de si la nueva posibilidad ha sido creada o meramente descubierta por la historia es por cierto un alimento digno de muchas mentes escolásticas, pero la historia no espera respuestas y se las arregla perfectamente sin ella.

9

La poesía y la historia son dos corrientes paralelas.

 

10

La intimidad y la distancia crean una situación privilegiada.(Juan Goytisolo)

lunes, 7 de marzo de 2022

LA HISTORIA EN EL JUEGO DE LOS ABALORIOS

 

LA HISTORIA EN EL JUEGO DE LOS ABALORIOS

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 

En El juego de los Abalorios (1943) de Herman Hesse se narra la vida de Josef Knecht y su participación en la Orden del Juego de los Abalorios, organización que pretende reunir los saberes universales. Este juego comprende todos los conocimientos materiales y espirituales, las ciencias y las artes, la filosofía, la historia, la religión, un nuevo alfabeto, la poesía, el teatro, las matemáticas , los idiomas, la educación, la meditación, los sueños, las traducciones, las bibliotecas;  la verdad que se vive, pero no se enseña; en fin, El juego de los Abalorios es una teoría general de la cultura, lo espiritual , lo intelectual. Todo estos campos del saber tiene un eje transversal: la música.

El juego de los Abalorios es un sustituto de las artes, un estudio de los contrarios de los sujetos, no de los objetos.

El juego de los Abalorios es un instrumento para filosofar, es arte por el arte,autoregocijo espiritual. Es también una loa al enciclopedismo. Es vida contemplativa más que activa.

La trama fundamental acontece en Castalia, lo que remite a la fuente mitología griega de purificación en el santuario de Delfos, porque ser miembro de la orden es comparable a un apostolado a un sacerdocio.

En El juego de los abalorios Herman Hess emite una serie de conceptos relacionados con la Historia:

 

 

1

-Escribir Historia, aunque se haga con la debida sobriedad y con el mayor deseo de ser objetivo, sigue siendo y será literatura, y su tercera dimensión es la ficción.

-Creemos haber descubierto en la historia algunas leyes y tratamos de tenerlas presentes para el conocimiento de la verdad histórica.

-Aquel que hace historia puede llevar consigo, lo concedo, la emocionada fe infantil en el poder ordenador de nuestro espíritu y de nuestros métodos, pero, a pesar de ello, debe tener mucho respeto ante lo inconcebible de la verdad, la realidad, la univocidad del suceder.

-Hacer historia presupone por lo mismo la convicción de que con ello se aspira a algo imposible y, sin embargo, necesario y sumamente importante. Hacer historia significa: abandonarse al caos, pero mantener la fe en el orden y en el sentido. Es un cometido muy serio, joven, y tal vez trágico.

-Los grandes hombres son para la juventud las pasas de uva en la torta de la historia del mundo; pertenecen ciertamente a su verdadera sustancia, y no es tan simple ni fácil, como se podría creer, discernir a los verdaderamente grandes de los que lo son en apariencia solamente. En estos últimos, el instante histórico y su valorización y su percepción dan la apariencia de la grandeza; no faltan historiadores y biógrafos, no hablemos de periodistas, para quienes esta valorización y percepción del momento histórico significan que el buen éxito momentáneo es ya un signo de la grandeza.

-El cabo que de la noche a la mañana se convierte en dictador, o la cortesana que por un tiempo determinado logra prevalecer en la buena o mala voluntad de un dominador del mundo, son las figuras favoritas de algunos historiadores.

-Y los jovencitos idealistas, a la inversa, prefieren los trágicamente fracasados, los mártires, los que llegaron un segundo demasiado temprano o demasiado tarde.

-Para mí, que ante todo soy un historiador de nuestra Orden benedictina, lo más atrayente, admirable y digno de estudio no son las intentonas y los triunfos o los fracasos; mi amor y mi insaciable curiosidad están dedicados a fenómenos como el de nuestra Congregación, a las organizaciones de muy larga vida en las que se busca reunir hombres por el intelecto y el alma, educarlos y transformarlos, ennoblecerlos en una aristocracia capaz de servir y de mandar, no por la sangre, sino por la educación, no por la eugenesia sino por el espíritu.

-Nada me ha subyugado tanto en la historia de los griegos como los empeños de la Academia pitagórica o de la platónica, frente al cielo estelar de los héroes o el insistente alboroto de las “ágoras”; en la historia china solamente el hecho de la larga vitalidad del confucianismo, y en nuestra historia occidental me han parecido valores históricos de primera categoría sobre todo la Iglesia cristiana y las Órdenes que la sirven o se han servido en ella. El que un aventurero tenga suerte alguna vez y conquiste o funde un reino, que luego perdura.

-Los hombres realmente grandes de la historia universal o bien supieron dedicarse a la meditación, todos, o bien conocieron inconscientemente el camino por el cual nos lleva la meditación. Los otros, aun los más dotados y fuertes, al final fracasaron y sucumbieron, porque su cometido o su ambicioso sueño los invadió, los poseyó y los convirtió en posesos de tal manera que perdieron la facultad de liberarse cada vez y alejarse de lo actual.

-En realidad, corresponde en absoluto al gusto del historiador hasta dónde hacer remontar en el pasado los comienzos y la prehistoria del juego de abalorios. Porque como todas las grandes ideas, no tiene realmente un comienzo, sino que como idea existió siempre.

-La historia universal es la narración interminable, sin alma, cansadora, del dominio de los débiles por los fuertes, y pretender relacionar la verdadera y real historia, la historia nada temporal del espíritu con esta tonta riña vieja como el mundo de los ambiciosos por el poder y de los aspirantes a un lugar bajo el sol y a un tratar de explicarla con ella, es realmente una traición al espíritu.

-La historia universal era una carrera en el tiempo, una carrera por la victoria, el poder, los tesoros, y en ella sólo importaba no perder el momento oportuno para aquel que tenía bastante fuerza, suerte o vulgaridad.

-Los hechos del espíritu, de la cultura, del arte en cambio son exactamente todo lo contrario, un estallido, una evasión de la esclavitud del tiempo, un deslizarse del hombre fuera de la inmundicia de sus instintos y de su inercia hacia otros planos, en lo eterno, en lo carente de tiempo, en lo divino, total y absolutamente nada histórico y aun antihistórico.

-El interés por la historia universal, bien lo sabéis, es entre nosotros los castalios sumamente débil; más aún, no sólo falta a la mayoría de nosotros interés, sino aun justicia por la historia, respeto por ella. Esta desviación del culto de la historia universal, mezcla de indiferencia y falsa superioridad, me incitó a menudo a indagar, y he encontrado que tiene dos causas. En primer lugar, el contenido (o aun los contenidos) de la historia —me refiero naturalmente a la historia del espíritu y de la cultura, que tanto cuidamos— nos parece un poco inferior en valía; la historia universal consiste, según la idea que tenemos de ella, en brutales luchas por el poder, por bienes, tierras, materias primas, dinero, en fin, por lo material y cuantitativo, por cosas que consideramos no espirituales y más bien despreciables. Para nosotros, el siglo XVII es la época de Descartes, Pascal, Froberger, Schuetz, no la de Cromwell o de Luis XIV. El segundo motivo básico de nuestro miedo a la historia universal reside en nuestra desconfianza heredada y en gran parte, según opino, justificada, por una determinada suerte de consideración y redacción de la historia, muy en boga en la época de la decadencia, antes de la fundación de nuestra Orden, y en la que de antemano no tenemos la menor confianza: la llamada filosofía de la historia, cuyo florecimiento más espiritual y al mismo tiempo cuyo efecto más peligroso encontramos en Hegel, pero que en el siglo que le siguió, desembocó en la más antipática falsificación histórica y en la desmoralización del sentido de la verdad. La preferencia por la llamada filosofía de la historia constituye para nosotros una de las características capitales de aquella época de marasmo espiritual y luchas políticas por el poder de vasto alcance, que a veces denominamos el “siglo guerrero”, pero más a menudo “época folletinista”. De la lucha contra su espíritu —o ausencia de espíritu—, y la victoria sobre el mismo, sobre las ruinas de aquella época, nació nuestra actual cultura, nació la Orden y nació Castalia.

- Pero es propio de nuestra soberbia moral enfrentar a la historia universal, especialmente a la moderna, casi en la misma forma en que lo hacia el asceta o el ermitaño del primitivo cristianismo con el escenario del mundo. La historia nos parece un campo alborotado de instintos y modas, ambiciones y codicias, anhelo del poder y los bienes, el deseo de matar, la violencia, las destrucciones y las guerras, los ministros orgullosos y ambiciosos, los generales vendidos, las ciudades bombardeadas, y olvidamos demasiado fácilmente, demasiado ligeramente, que éste es sólo uno de sus aspectos. Y olvidamos sobre todo que nosotros también somos un trozo de historia, algo devenido, algo condenado a morir, si perdemos la facultad de nuevo devenir y transformarse. Nosotros mismos somos historia y tenemos nuestra responsabilidad en la historia del mundo y en nuestra situación. Nos falta firme conciencia de esta responsabilidad.

-No era ya realmente un placer ni un honor ser sabio o literato: aquel que se colocaba a las órdenes de los poderosos y del lema (falsamente llamado ideal) tenía, sí, cargos y pan, pero también el desprecio de los mejores entre sus colegas y seguramente también sus remordimientos tenaces; aquel que se negaba a servir, debía padecer hambre, vivir a salto de mata y morir en la miseria o en el destierro. Se realizó una selección cruel, indeciblemente cruel. No sólo decayó rápidamente la investigación, en cuanto no fuera necesaria o útil para fines de dominio y de guerra, sino también toda la instrucción común.

Ante todo, se simplificó y se alteró por completo la historia universal, en lo que se refería exclusivamente a cada una de las naciones por momentos triunfantes; la filosofía de la historia y el folletín dominaron hasta en las escuelas primarias.



domingo, 13 de febrero de 2022

LAS MERCEDES DEL LLANO EN LA PLUMA DE ARTURO USLAR PIETRI

 



Edgardo Rafael Malaspina Guerra

Humberto Jaramillo, amigo mercedesense amante de los libros, la música llanera, el ajedrez y las peleas de gallos, me notifica de una interesante lectura que hizo de “Tierra Venezolana”, donde Arturo Uslar Pietri se refiere nuestro llano, y particularmente a Las Mercedes, en términos hermosamente poéticos:

“Se mira poca gente en Chaguaramas , la mujer que está en la puerta de una choza con un niño en los brazos, nos dice que los hombre se han ido para trabajar para Roblecito. Valle de la Pascua tiene sus calles empinados y terrosas , llenas de actividad. La plaza está en lo alto encuadrada por grandes árboles. Tierras rojas y matorrales oscuros rodean el pueblo. De Chaguaramas el camino parte hacia el Sur, ondeando sobre colinas . El automóvil sube y baja como una canoa sobre las olas, mientras desde lo alto se divisa la abierta extensión de las lomas de menuda paja fresca. Poco a poco la vista de lo abierto se va haciendo más continua y más limpia. Las Mercedes está sobre una loma. Hay grandes árboles y una vieja alameda. Cerca se alzan torres de petróleo y algunas llamaras de mechurrios ondean sobre la paja verde con su gran llama agitada …  De Las Mercedes hacia Palenque se entra al desparramado llano de las grandes terrazas de hierba baja. Por grandes espacios no se encuentra ninguna habitación ni otra huella humana que el recto trazado del camino. En un rincón del horizonte se alzan las siluetas plateadas de unos depósitos de petróleo como la visión fabulosa de una ciudad de Aladino. La pradera se extiende inalterable en una extensión que no parece terminar; y cuando parece agotarse la vista, de otro plano más surge otra terraza que parece llegar hasta el más remoto límite de la llanura. Manchas de bosques de palmeras hacen apenas más sombra que la de una nube. El sol de la tarde hace más transparente y profundo el horizonte. Hay que detenerse para contemplar aquella inmensidad con sobrecogimiento. No puede recibir más el hombre del don de alcanzar con los ojos, del don de poseer con la mirada millares de leguas del más suave prado, de las más graciosas palmas , de la más serena presencia de la vastedad que lo rodea. La más cercana palma es como el eje que une y sostiene en el más cristalino equilibrio redondos millares de legua de aire luminoso y redondos millares de leguas de llano verde”.

lunes, 31 de enero de 2022

SOBRE LA COMISIÓN PARA PEDIR COMPENSACIONES A ESPAÑA POR LA CONQUISTA

 


SOBRE LA COMISIÓN PARA PEDIR COMPENSACIONES A ESPAÑA POR LA CONQUISTA

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

La noticia aparece en todos los periódicos importantes del planeta: “El régimen de Maduro crea una comisión para pedir compensaciones económicas a España por la Conquista”. Es decir, esa comisión se propone demostrar su rechazo a la colonización española.

2

Lo primero que hay que preguntarse es en qué idioma hará sus planteamientos la comisión cuando llegue a España. Porque deben hacerlo en cualquiera de las lenguas indígenas para dejar en evidencia de manera contundente el repudio de haber sido conquistado por una potencia europea.  No es difícil conseguir interpretes indigentes provenientes de algunas tribus (pemón ,yanomami, añú,  yukpa, kariña,  cumanagoto, etc.) en plena resistencia , y no precisamente contra el imperio español, en cualquier semáforo de cualquier ciudad venezolana.

3

La vestimenta de los integrantes de la comisión debe ser el guayuco , porque las camisas y pantalones actuales se parecen más a los que usaban los conquistadores , y no tienen nada que ver con los taparrabos de nuestros indios.

4

Los españoles trajeron consigo las tradiciones judeo- cristianas y la cultura grecorromana. Por eso se hace necesario prohibir el carnaval, la Semana Santa y la Navidad. Repudio es repudio.

5

La expedición de la vacuna (1804), organizada por Balmis bajo el mandato de Carlos IV, salvó muchas vidas en Venezuela. ¿Deberá Venezuela pagar a España por ese servicio?

 Andrés Bello incluso escribió un largo poema para agradecer a España por esta acción filantrópica. Además, compuso La Gramática de la lengua castellana, un verdadero tratado para resaltar la grandeza de la lengua de Cervantes. Por su poema a la vacuna y esa monumental Gramática , ¿deberá la comisión declarar a Andrés Bello traidor a la patria?

6

También es sospechoso de traidor a la patria Andrés Eloy Blanco, uno de nuestros más grandes poetas, por su Canto a España. Allí hay muchos elogios suspicaces hacia la patria de Unamuno (el mismo que dijo que sin Bolívar, la humanidad quedaría incompleta). Revisemos algunos:

¡Noble encina española de los Conquistadores!

 

Árbol del Romancero, Tronco de la Conquista,

Raza donde Dios puso su parte más artista.

 

Para cantar a España, traen a nuestro coro

unos, su voz de bronce, y otros su voz de oro.

7

Los caballos y las vacas (y otros animales) fueron traídos por los españoles a nuestro país, por lo que habrá que eliminarlos para borrar tan oprobiosa herencia proveniente de la oprobiosa conquista.

 

8

A ciudades como Barcelona y Mérida habrá que quitarles esos nombres, copiados de ciudades españolas.

9

Y la Universidad Central de Venezuela (por nombrar una sola institución educativa)  fundada por los españoles como Universidad Real y Pontificia ¿La destruiremos? Bueno, en parte esa misión es fácil para la comisión porque ese proceso de demolición ya se inició.

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¿Y cómo borraremos de la historia al doctor Lorenzo Campins y Ballester, fundador de los estudios médicos en Venezuela?

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Esa comisión no logrará nada de lo que se propone porque los hechos pasados no se analizan desde las perspectiva actuales, sino en el contexto de la época histórica cuando sucedieron.

12

Esa comisión surrealista hará una sola cosa: el ridículo.

 

martes, 11 de enero de 2022

HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESO

 


HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESO


Edgardo Rafael Malaspina Guerra

(“Tucídides, el ateniense, compuso la historia de la guerra entre los Peloponesios y los Atenienses, describiendo cómo guerrearon entre ellos, habiendo comenzado a redactarla en seguida que se declaró y esperando que fuese importante y más digna de mención que las precedentes”-Tucídides)

 

I

Cuando leemos la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides , el conflicto armado entre atenienses y espartanos (431 a. C.-404 a. C) que duró veintisiete años, nos preguntamos si el hombre desciende en realidad de un animal parecido al mono o del gallo, siempre presto para la pelea sin previa preparación. Eso me hace recordar a las galleras de Las Mercedes del Llano, como la de Pacheco, donde además de los gallos a veces también peleaban los galleros por culpa de alguna nimiedad relacionada con los animales. En esta historia de Tucídides la gente se peleaba por un quítame allá esas pajas.

Claro, las razones de la guerra del Peloponeso son más profundas y se explican por la Trampa de Tucídides: competencia entre potencias por razones geopolíticas. Aunque hay otras de carácter muy personal como la conducta de Pericles azuzado por su amante Aspasia para iniciar las acciones bélicas. Aristófanes en su pieza teatral “La paz” dice que la guerra la desencadenó Pericles para huir del escándalo que involucraba a su protegido Fidias, acusado de quedarse con parte del oro destinado a la estatua de Atenea, y de haber incluido su retrato y el de Pericles en el escudo de la diosa.

Al ver algunas de las portadas con las que ilustran la obra fundamental de Tucídides me sorprendí de que no sólo yo pensaba en términos gallísticos sobre la misma: bajo el título muestran a dos gallos de lidia dispuestos a clavarse sus espuelas apenas inicien sus acciones bélicas.

II

En ocho libros se habla de combates, y en los párrafos donde no hay combates hay discursos para hablar de la manera cómo evitar los inevitables combates. A mí como médico me llama la atención la detallada descripción de la epidemia que apareció durante la guerra y que afectó a ambos bandos. También me parece interesante los relatos sobre batallas donde un bando huye e intempestivamente da la vuelta para atacar a sus perseguidores y vencerlos: me recuerda a José Antonio Páez , Las Queseras del Medio (1819) y su grito de “Vuelvan caras”. ¿Conocía Páez sobre estas tácticas griegas de hacer la guerra?

“Cuando Epitadas y los que estaban con él, que eran los más en número, vieron que sus guardas y los del primer fuerte habían sido rechazados, y que todo el tropel de los enemigos venía contra ellos, se pusieron en orden de batalla y quisieron marchar contra los atenienses que venían de frente, mas no pudieron venir a las manos ni mostrar su valentía, porque los tiradores y flecheros atenienses y los armados a la ligera que iban por los lados se lo estorbaban, por lo cual esperaron a pie firme. Los atenienses armados a la ligera los apretaban, y fingiendo que huían, se defendían… Después, viendo los atenienses armados a la ligera que los lacedemonios estaban cansados… Todos a una con gran ímpetu y con grandes voces y alaridos, dieron sobre ellos tirándoles flechas, piedras y otros tiros, lo que cada cual tenía a mano”. (Libro IV)

Lugares destacados o en el libro se le han otorgado a la famosa Oración fúnebre de Pericles y al Diálogo de los Melios.

En el 421 a de C Aristófanes estrenó su obra de teatro La Paz para oponerse a la guerra y ridiculizar a sus promotores .

III

Hay batallas por tierra donde los hombres combaten cuerpo a cuerpo, y cuando toman distancia se atacan con espadas y piedras. Se peleaba al estilo de los hopilitas: una falange de entre 8 a 25 componentes con escudos y lanzas. Hay batallas navales en tirrenes . Hay batallas en que los bandos no saben con precisión quién es el triunfador. Unas tormentas pueden influir sobre el desenlace de un combate. Algunos soldados no griegos se atemorizaban por supersticiosos, mientras los griegos no se amilanaban porque sabía que eran consecuencias de cambios climáticos. La guerra puede llegar hasta atrocidades como la matanza de niños en una escuela, pero a veces se humaniza y se hacen tregua para recoger los cadáveres y sepultarlos con dignidad.

Las ciudades son asediadas, derribados sus muros. Se construyen fortalezas y también se destruyen.

Los astrólogos y adivinos aconsejan detener los combates por nueve días en caso de eclipses de luna.

Antes de entrar en combates hay discursos y arengas para animar a los solados . Luego hay gritos y cruces de voces con ordenes que nadie escucha. Se pelea con ballestas, hondas , flechas y cuchillos. Más tarde, en un bando hay algarabía, vítores y laureles; y en el otro, hay huida, llanto y lamentos.

 

IV

Tucídides planificó escribir sobre los 27 años del conflicto del Peloponeso, pero sólo cubrió 21 años (hasta el año 411 a C) . El resto de casi 7 años lo asumió Jenofonte (Helénicas).

 

V

FRASES

1

El descanso sin provecho es peor que el trabajo sin descanso.

2

No hay que fiarse de las prosperidades repentinas.

3

La temeridad y locura tiene mejor efecto que la razón.

4

Ni la venganza consigue siempre su objeto, aunque se haga con justa causa, ni las fuerzas y la esperanza son estables ni seguras.

5

Si en alguna ocasión decae nuestro poder, ya que todo está destinado a disminuir, quedara de él, al menos, un eterna recuerdo (Pericles).

6

De los dioses creemos y de los hombres sabemos que, por una necesaria ley de natura, ellos

gobiernan donde quiera que pueden…

7

Esto es lo que he averiguado sobre acontecimientos antiguos de este tipo, para cuya credibilidad es difícil hallar pruebas definitivas . Pues los hombres suelen aceptar unos de otros y sin pruebas los relatos orales de los hechos sucedidos en el pasado.

8

Y en cuanto a los hechos que tuvieron lugar en la guerra, no estimé oportuno escribirlos enterándome por cualquiera ni según me parecía, sino que relaté hechos en los que yo mismo estuve presente o sobre los que interrogué a otros con toda la exactitud posible. La verdad fue hallada con esfuerzo, porque los testigos de cada hecho no decían lo mismo acerca de las mismas cosas, sino de acuerdo con las simpatías o la memoria de cada uno.

9

Para una ejecución pública , la falta de color mítico de esta historia parecerá menos atractiva; pero me conformaría con que cuantos quieran enterarse de la verdad de lo sucedido y de lo que puede ser igual o semejante de acuerdo con la naturaleza humana la juzguen como algo útil . Pues mi historia no ha sido escrita como un entretenimiento para un instante, sino como una posesión para siempre.

10

Respecto a lo que cada bando dijo por medio del discurso estando a punto de entrar en guerra o estando ya metidos de lleno en ella, era difícil recordar la exactitud de lo dicho, tanto a mí de lo que yo mismo escuché, como a los que me proporcionaron información de uno y otro bando...


lunes, 10 de enero de 2022

TUCÍDIDES

 


TUCÍDIDES  (460 a. C.-396 a. C.)

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

El historiador Tucídides nació en Atenas y murió en Tracia. Es el padre de la historiografía científica: excluye la mitología en sus análisis sobre los conflictos bélicos en su obra monumental “ Historia de la guerra del Peloponeso”, en la cual fue testigo de primer orden porque participó en la misma. Escribió sus historias analizando los discursos políticos y los informes de los testigos presentes en los hechos abordados.

Tucídides fue exiliado de Atenas porque se le acusó de la caída ( 424  C).  la ciudad de Anfípolis, cuya defensa dirigía,  frente a los espartanos. Su exilio duró 20 años. Murió en Tracia en el 396 a de C.

 

2

“Tucídides puede considerarse como el primer historiador, a causa de su objetividad, a causa de que abandona la recurrencia a lo divino como explicación de las cosas, y porque busca científicamente, es decir, en los intereses, en la psicología, en los enfrentamientos económicos, la etiología de los eventos que narra, basándose en la propia observación y en los testimonios”.( Antonio Alegre)

3

R Collingwood dice sobre Tucídides: Era un hombre de ciencia que hacía investigación histórica interrogando a los testigos presenciales de los hechos. Su estilo de escritura es “áspero , artificial y repelente”. En su estilo influyó la medicina hipocrática. Tucídides es el padre de la historia psicológica. Se concentra en las leyes según las cuales acontecen los hechos. Con respecto a los discursos que Tucídides pone en boca de muchos personajes, Collingwood afirma que son aproximaciones , reconstrucciones o comentarios, mientras que Grote dice que “son más imaginación que historia”.

4

La trampa de Tucídides: término que acuñó el politólogo estadounidense Graham T. Allison (2012) basado en las palabras de Tucídides: “Fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra”. ​ Allison empleó el término para describir una tendencia hacia la guerra cuando una potencia emergente (ejemplificada por Atenas) desafía el estatus de una potencia dominante (ejemplificada por Esparta).  Allison ahondó en este concepto en su libro de 2017 Destined for War, que sostiene que “China y Estados Unidos están en curso de colisión para la guerra”.

El término se emplea para impulsar la teoría de que, cuando la hegemonía de una gran potencia es disputada por una potencia emergente, existe una gran probabilidad de que estalle una guerra entre las dos potencias.

5

 Hobbes tradujo al inglés la Guerra del Peloponeso, y con este trabajo se inspiró para escribir su Leviatán : le impresionaron los discursos políticos Hobbes y el lenguaje de Tucídides. Hobbes también dijo: Tucídides es el más político de los historiadores.

6

Tucídides está mucho con nosotros, no solamente porque trató de cuestiones importantes para la sociedad y la historia, pero además porque daba por sentado –de la misma manera que nosotros- que la racionalidad humana de los seres humanos era universal y nacía de intereses innatos. (Marshall Sahlins)

7

El verdadero padre de la historia histórica, de la historia política, el profundo Tucídides -verdadero maestro de Maquiavelo- decía que escribía la historia “para siempre” eis aiei. Y escribir historia para siempre es una de las maneras, acaso la más eficaz, de entrar para siempre en la historia (M. de Unamuno, Cómo se hace una novela).

8

El historiador italiano Luciano Canfora enfoca a Tucídides como un personaje con muchas fases ocultas (El misterio de Tucídides, 2001), puesto que no sabemos con precisión lo relacionado con su papel en la defensa y derrota de Anfípolis, el exilio como castigo que le impusieron   y el lugar donde transcurrió ese ese destierro.

Canfora afirma que “Tucídides fue un rico y poderoso terrateniente con intereses económicos y estrechos lazos políticos en el norte de Grecia, en la región de Tracia, zona neurálgica para imperio ateniense”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 22 de diciembre de 2021

LA EPIDEMIA DURANTE LA GUERRA DEL PELEPONESO.

 


LA EPIDEMIA EN LA GUERRA DEL PELEPONESO SEGÚN TUCÍDIDES.

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

(“Hablo como quien lo sabe bien, pues yo mismo fui atacado de este mal y vi los que lo tenían”. Tucídides)

I

Durante la guerra del Peloponeso   (431 a. C.-404 a. C.) ,  un conflicto militar de la Antigua Grecia que enfrentó a las ciudades formadas por la Liga de Delos (encabezada por Atenas) y la Liga del Peloponeso (encabezada por Esparta) , Tucídides  (460 a. C -396 a. C) nos cuenta sobre una epidemia (430 a. C, 429 a. C, 426-425 a .C)) que azotó las ciudades en conflicto. Nos cuenta con lujos de detalles sobre sus síntomas

II

La epidemia atacó a las ciudades beligerantes: Atenas y Esparta. La epidemia provino de Etiopía y llegó a Grecia a través de Egipto y Libia. La epidemia atacó a Atenas y mató a un tercio de sus habitantes.  Los espartanos que sitiaban la ciudad, huyeron temerosos .Pericles murió del mal (429 a. C).

Se cree que la epidemia era provocada por la fiebre tifoidea.

III

1

Jamás se vio en parte alguna del mundo tan grande pestilencia, ni qué tanta gente matase.

2

Los médicos no acertaban el remedio, porque al principio desconocían la enfermedad y muchos de ellos morían los primeros al visitar a los enfermos.

3

No aprovechaba el arte humana, ni los votos ni plegarias en los templos, ni adivinaciones, ni otros medios de que usaban, porque en efecto valían muy poco; y vencidos del mal, se dejaban morir.

4

Quiero hablar aquí de ella para que el médico que sabe de medicina y el que no sabe nada de ella declare si es posible entender de dónde vino este mal y qué causa puede haber bastante para hacer de pronto tan gran mudanza.

5

Síntomas:

 Primero sentían un fuerte y excesivo calor en la cabeza; los ojos se les ponían colorados e hinchados; la lengua y la garganta sanguinolentas y el aliento hediondo y difícil de salir, produciendo continuo estornudar; la voz se enronquecía y descendiendo el mal al pecho, producía gran tos, que causaba un dolor muy agudo; y cuando la materia venía a las partes del corazón, provocaba un vómito de cólera, que los médicos llamaban apocatarsis (*), por el cual con un dolor vehemente lanzaban por la boca humores hediondos y amargos; seguía en algunos un sollozo vano, produciéndoles un pasmo que se les pasaba pronto a unos y a otros les duraba más. Al tacto, la piel no estaba muy caliente ni tampoco lívida, sino rojiza, llena de pústulas pequeñas; por dentro sentían tan gran calor, que no podían sufrir un lienzo encima de la cama, estando desnudos y descubiertos.

 

*Sustantivo femenino. Esta palabra de uso obsoleto y que, (en medicina) que alude a una purgación o la evacuación del sistema digestivo que se puede asociar al estreñimiento.

 

6

Tratamiento:

El mayor alivio era meterse en agua fría, de manera que muchos que no tenían guardas, se lanzaban dentro de los pozos, forzados por el calor y la sed, aunque tanto les aprovechaba beber mucho como poco.

7

Desenlace :

 Sin reposo en sus miembros, no podían dormir, y aunque el mal se agravase no enflaquecía mucho el cuerpo, antes resistían a la dolencia, más que se puede pensar. Algunos morían de aquel gran calor, que les abrasaba las entrañas a los siete días y otros dentro de los nueve conservaban alguna fuerza y vigor. Si pasaban de este término, descendía el mal al vientre, causándoles flujo con dolor continuo, muriendo muchos de extenuación.

8

Cuadro clínico:

Esta infección se engendraba primeramente en la cabeza y después discurría por todo el cuerpo. La vehemencia de la enfermedad se mostraba, en los que curaban, en las partes extremas del cuerpo, porque descendía hasta las partes vergonzosas y a los pies y las manos. Algunos los perdían; otros perdían los ojos, y otros, cuando les dejaba el mal, habían perdido la memoria de todas las cosas y no conocían a sus deudos ni a sí mismos.

En conclusión, este mal afectaba a todas las partes del cuerpo; era más grande de lo que decirse puede y más doloroso de lo que las fuerzas humanas podían sufrir.

9

Conducta de los animales con respectos a los muertos por el mal:

Que esta epidemia fuese más extraña que todas las acostumbradas, lo acredita que las aves y las fieras que suelen comer carne humana, no tocaban a los muertos, aunque quedaban infinidad sin sepultura; y si algunas los tocaban, morían. Pero más se conocía lo grande de la infección en que no aparecían aves, ni sobre los cuerpos muertos, ni en otros lugares donde habían estado, ni aun los perros que acostumbraban a andar entre los hombres más que otros animales; de lo cual se puede bien conjeturar la fuerza de este mal.

10

Medicinas inseguras:

Unos morían por no ser bien curados y otros por serlo demasiado; no hallándose medicina segura, porque lo que aprovechaba a uno, hacía daño a otro. Quedaban los cuerpos muertos enteros, sin que apareciese en ellos diferencia de fuerza ni flaqueza; y no bastaba buena complexión, ni buen régimen para eximirse del mal.

11

Médicos atacados por el mal:

La dolencia era tan contagiosa, que atacaba a los médicos. A causa de ello muchos morían por no ser socorridos y muchas casas quedaron vacías.

12

Contagio:

 Los que visitaban a los enfermos morían también como ellos, mayormente los hombres de bien y de honra que tenían vergüenza de no ir a ver a sus parientes y amigos, y más querían ponerse a peligro manifiesto que faltarles en tal necesidad. A todos contristaba mal tan grande, viendo los muchos que morían y los lloraban y compadecían.

13

Inmunidad:

Mas, sobre todo, los que habían escapado del mal, sentían la miseria de los demás por haberla experimentado en sí mismos; aunque estaban fuera de peligro, porque no repetía la enfermedad al que la había padecido, a lo menos para matarle; por lo cual tenían por bienaventurados a los que sanaban, y ellos mismos, por la alegría de haber curado, presumían escapar después de todas las otras enfermedades que les viniesen.

14

Mortalidad:

Machos morían en las cuevas echados, y donde podían, sin respeto alguno, y algunas veces los unos sobre los otros yacían en calles y plazas, revolcados y medio muertos, y en torno de las fuentes, por el deseo que tenían del agua. Los templos donde muchos habían puesto sus estancias y albergues estaban llenos de hombres muertos, porque la fuerza del mal era tanta que no sabían qué hacer.

15

Sepultura:

 Nadie se cuidaba de religión ni de santidad, sino que eran violados y confusos los derechos de sepulturas de que antes usaban, pues cada cual sepultaba los suyos donde podía. Algunas familias, viendo los sepulcros llenos por la multitud de los que habían muerto de su linaje, tenían que echar los cuerpos de los que morían después en sepulcros sucios y llenos de inmundicias. Algunos, viendo preparada la hoguera para quemar el cuerpo de un muerto, lanzaban dentro el cadáver de su pariente o deudo, y le ponían fuego por debajo; otros lo echaban encima del que ya ardía y se iban.

16

La muerte como alivio del mal:

Los que morían de repente eran bienaventurados en comparación de aquellos que duraban largo tiempo en la enfermedad.

17

Hedonismo, pesimismo e inmoralidad:

Los pobres que heredaban los bienes de los ricos, no pensaban sino en gastarlos pronto en pasatiempos y deleites, pareciéndoles que no podían hacer cosa mejor no teniendo esperanza de gozarlos mucho tiempo, antes temiendo perderlos enseguida y con ellos, la vida. Y no había ninguno que por respeto a la virtud, aunque la conociese y entendiese, quisiera emprender cosa buena, que exigiera cuidado o trabajo, no teniendo esperanza de vivir tanto que la pudiese ver acabada, antes todo aquello que por entonces hallaban alegre y placentero a apetito humano lo tenían y reputaban por honesto y provechoso, sin algún temor de los dioses o de las leyes, pues les parecía que era igual hacer mal o bien, atendiendo a que morían los buenos como los malos, y no esperaban vivir tanto tiempo que pudiese venir sobre ellos castigo de sus malos hechos por mano de justicia, antes esperaban el castigo mayor por la sentencia de los dioses, que ya estaba dada, de morir de aquella pestilencia.

Y pues la cosa pasaba así, parecíales mejor emplear el poco tiempo que habían de vivir en pasatiempos, placeres y vicios.